Benedicto XVI: La ley natural, fundamento de la democracia
Benedicto XVI ha hecho un llamamiento a todas las conciencias para redescubrir en la ley natural el fundamento de la convivencia democrática. En una audiencia a los miembros de la Comisión Teológica Internacional, que congrega a algunos de los mejores teólogos de todos los continentes, el Papa quiso afrontar el pasado 5 de octubre la clave de lo que considera el antídoto para el "relativismo ético".
La ley natural es, según explicó el Papa, esa "norma escrita por el Creador en el corazón del hombre" que le permite distinguir el bien del mal. Asimismo, el pontífice reconoció que el problema que se plantea hoy no es, por tanto, "la búsqueda del bien", sino la del "equilibrio de poderes".
"En la raíz de esta tendencia se encuentra el relativismo ético, en el que algunos ven incluso una de las condiciones principales de la democracia, pues el relativismo garantizaría la tolerancia y el respeto recíproco de las personas", afirmó. Pero si fuera así, "la mayoría de un momento se convertiría en la última fuente del derecho". Y como la historia demuestra con gran claridad, "las mayorías pueden equivocarse".
De este modo, sólo la ley natural se convierte "en garantía ofrecida a cada quien para vivir libremente y ser respetado en su dignidad, quedando al reparo de toda manipulación ideológica y de todo arbitrio o abuso del más fuerte". Si el relativismo ético llegara a cancelar los principios fundamentales de la ley moral natural, "el mismo ordenamiento democrático quedaría radicalmente herido en sus fundamentos", precisó.
La Iglesia no busca privilegios, explica el Papa al recibir las credenciales del nuevo embajador de Italia ante la Santa Sede
La Iglesia y el Estado son independientes, pero colaboran para servir, cada uno desde su identidad, a la persona y a la sociedad, explicó Benedicto XVI al nuevo embajador de Italia ante la Santa Sede.
"La Iglesia no pretende ser un agente político", aclaró el pontífice, recordando el principio enunciado por el Concilio Vaticano II, según el cual, "la comunidad política y la Iglesia son independientes y autónomas, cada una en su propio terreno. Ambas, sin embargo, aunque por diverso título, están al servicio de la vocación personal y social del hombre".
Al perseguir este objetivo, explicó, "la Iglesia no se plantea objetivos de poder, ni pretende privilegios o aspira a posiciones de ventaja económicas y sociales". Su único objetivo, recordó, "es el de servir al hombre, inspirándose, como norma suprema de conducta, en las palabras y en el ejemplo de Jesucristo".
Por este motivo, el obispo de Roma pidió que la Iglesia católica "sea considerada según su naturaleza específica y que pueda desarrollar libremente su misión peculiar por el bien no sólo de los propios fieles", sino de todos los ciudadanos.
La Plaza de San Pedro acogerá la ceremonia de Beatificación de los 498 mártires de España
La Santa Misa con la Ceremonia de Beatificación de 498 mártires del siglo XX en España tendrá lugar en la Plaza de San Pedro de Roma, a las 10,00 horas del domingo 28 de octubre. La celebración Eucarística será presidida por el cardenal José Saraiva, representante del Papa y Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.
Asimismo, se ha hecho público el programa de actos que con motivo de las beatificaciones se desarrollarán entre el sábado 27 y el lunes 29 de octubre. Además del acto central, la Santa Misa con la Ceremonia de Beatificación, el sábado 27 de octubre tendrá lugar la Ceremonia de Acogida, a las 18,30 horas, en la Basílica de San Pablo Extramuros y el lunes 29 de octubre, a las 10,00 horas, se celebrará una Misa de Acción de Gracias en la Basílica de San Pedro, del Vaticano, presidida por el cardenal Tarsicio Bertone, secretario de Estado. Además, está prevista una Audiencia con el Santo Padre Benedicto XVI.
La Iglesia no busca culpables cuando beatifica a sus mártires
El próximo 28 de octubre la Iglesia celebrará la beatificación más numerosa de la historia al elevar a la gloria de los altares a casi quinientos mártires de la persecución religiosa que tuvo lugar en España en los años treinta del siglo pasado. "Nunca habían sido beatificados tantos siervos de Dios en una sola ceremonia: es la más numerosa de la historia", explicó padre Juan Antonio Martínez Camino, secretario general de la Conferencia Episcopal Española, en un acto académico con motivo de esta beatificación que se celebró el 5 de octubre en Roma.
El secretario de la Conferencia Episcopal aclaró que "una beatificación tan numerosa no ha sido preparada para cultivar ninguna megalomanía. La ceremonia y la fiesta serán grandes, porque grande es la página de la historia de la Iglesia en España que en ellas se refleja".
"La persecución religiosa de los años treinta del siglo XX tiene características propias en España. Pero no es un caso aislado ni original de España. Se inscribe en la gran persecución sufrida por los cristianos de todas las confesiones en el siglo XX en el mundo y, en particular, en Europa – siguió aclarando –. La Iglesia no busca culpables cuando beatifica a sus mártires. Busca sólo la gloria de Dios y el bien de los hombres. Busca promover la causa de Jesucristo, que es la causa del ser humano." |