masjoven

 

Aqui tienes una serie de preguntas que muchos jóvenes se hacen. Si quieres hacer tú otras preguntas ánimate y mándanosla a: masjoven@gmail.com

Esperamos que esta sección te de alguna pista.

Recuerda que si además deseas hacer algun tipo de consulta te responderemos de forma personal y anónima mediante correo electrónico.

 

Aprender a amar

El hombre, para ser feliz, ha de encontrar respuesta a las grandes cuestiones de la vida. Entre esas cuestiones que afectan al hombre de todo tiempo y lugar, que apelan a su corazón, que es donde se desarrolla la más esencial trama de su historia, está, incuestionablemente, la sexualidad.

Alfonso Aguiló

 

Informe sobre la píldora RU 486. La píldora del día después.

 

Por Javier Martínez Marigorta

El compuesto RU 486 es la primera "píldora abortiva". Su uso plantea problemas muy serios, tanto morales y sociales, como médicos y científicos. El producto ha sido desarrollado en los laboratorios de la firma francesa Roussel Uclaf (de ahí su nombre). Su designación científica es mifepristona. En Francia se dispensa bajo el nombre comercial de Mifégyne.

La RU 486 es un esteroide sintético dotado de propiedades anti-hormonales muy singulares. Anula a la progesterona, cuya acción continuada es necesaria para el mantenimiento de la gestación, particularmente en el primer trimestre. De ahí que la administración de RU 486 en cantidad adecuada puede provocar el aborto precoz. Esta es su acción más conocida, pero no la única.

La RU 486 tiene otros efectos. Administrada de acuerdo con ciertas pautas, puede actuar como anticonceptivo. Tiene también, empleada en dosis grandes, un efecto anti-glucocorticoide, lo que le confiere cierta potencialidad, todavía no plenamente confirmada, en el tratamiento de algunas enfermedades.

Para explotar las posibilidades terapéuticas de la RU 486, se procede en algunos laboratorios de investigación básica a estudiar nuevos aspectos de sus interacciones con diferentes tejidos y funciones. Los interesados en la comercialización de la RU 486 saben que, desde el punto de vista de la psicología social, conviene encontrar para la molécula otras aplicaciones clínicas que la rediman de la mala fama inherente a su condición de abortifaciente y contraceptivo. Es un problema a la vez simbólico y práctico. Si la RU 486 obtuviera, gracias a esas aplicaciones clínicas, un lugar digno entre los medicamentos, oponerse a su uso en situaciones que nada tienen que ver con el aborto y la contracepción sería una conducta irresponsable y malévola, ya que privaría a muchos pacientes de los beneficios que les podría prestar.

De hecho, se conocen ya algunas aplicaciones clínicas de la RU 486. Se ha comprobado la utilidad de este compuesto en un pequeño número de casos de cáncer de mama, en algunos meningiomas inoperables, como ayuda para el parto en casos de dilatación cervical insuficiente, como facilitador del aborto quirúrgico durante el segundo y tercer trimestres, y en el tratamiento del síndrome de Cushing en su fase inicial.

Se ha sugerido la posible utilidad de la RU 486 en otras situaciones clínicas, pero sólo sobre bases objetivas muy tenues, de modo que a veces se tiene la impresión de que esas opiniones se fundan, más que en datos firmes, en meros deseos.

La introducción de la píldora abortiva ha sido saludada con júbilo por los movimientos abortistas, por las agencias internacionales de control de la natalidad y por los movimientos feministas. En ella se depositan las esperanzas de solución de muchos problemas psicológicos y sociales.

Para los grupos abortistas de los países desarrollados, donde el aborto quirúrgico es seguro, barato y rápido, la RU 486 garantizaría más posibilidades de elección y -se aseguraba, con excesivo optimismo- la oportunidad de procurarse el aborto en la intimidad. Postulan esos grupos que, si el aborto farmacológico llegara al desideratum de un 100% de eficacia y 0% de complicaciones, se convertiría en la forma dominante de aborto -privado, doméstico, no medicalizado y económico--. con obvios efectos sobre el control demográfico.

Con argumentos puramente voluntaristas, los controladores de la población afirman que la píldora abortiva hará más accesible y seguro el aborto en países en vías de desarrollo, y, por lo tanto, mucho más solicitado. Contribuiría así a frenar el crecimiento demográfico, a la vez que evitaría gran parte de las supuestas 100.000 a 200.000 muertes que anualmente pagan esos países al inseguro aborto quirúrgico o clandestino. Pero, en el estado actual del aborto por RU 486 (ver apéndice) éste necesita tanto o más apoyo médico que el aborto quirúrgico, lo cual hace esfumarse las ilusiones de la RU 486 como medio fácil de control demográfico.

Muchos grupos del movimiento feminista ven en la RU 486 el primer paso para que la mujer pueda constituirse de hecho en dueña absoluta de su capacidad reproductiva. Esos grupos anuncian al advenimiento de la verdadera libertad reproductiva, cuando se disponga de una píldora abortiva segura, de libre dispensación, que el farmacéutico despache sin receta médica. Entonces, esa píldora, ingerida como inductor de la menstruación o píldora mensual, haría desaparecer los sentimientos de culpabilidad ligados al aborto. La mujer ya no tendría que preocuparse de si ha concebido o no. Cada mes procedería a limpiar químicamente su útero, sin tener que acudir al médico.

Es, sin embargo, dudoso que el aborto -incluso el precoz y deliberadamente inadvertido- pueda verse libre de traumas psicológicos. Aunque su impacto emocional pueda ser, en algunas mujeres, menos grave que el causado por el aborto quirúrgico -con su carga de acudir a una clínica, someterse a una anestesia y sentir invadido el propio cuerpo-, el aborto casero no está libre de tensiones y ansiedades: es la mujer misma quien asume, ella sola y con urgencia, toda la carga, psicológica y ética, de ser el agente único del aborto, y quien ha de esperar con ansiedad el efecto del tratamiento. El aborto desmedicalizado deja a la mujer abandonada a sí misma y en la incómoda compañía del miedo, el dolor y el temor a la hemorragia. La píldora abortiva favorece la privacidad y el secreto de la mujer, pero la condena a la soledad.

Obviamente, la circunstancia de que el aborto procurado se obtenga por medio de un procedimiento quirúrgico o de un agente químico no modifica sustancialmente la gravedad moral de la acción. Conviene interrogarse, sin embargo, acerca de las actitudes éticas de los promotores de la RU 486 y del modo en que justifican su empeño en poner en el mercado ese producto. E interesa también sopesar cuáles serían los efectos que la aceptación y generalización del aborto farmacológico pudiera tener desde el punto de vista de la ética médica.

Es bien sabido que la rápida infiltración, primero, y la implantación como ortodoxia dominante, después, de ideas que chocan frontalmente con las tradiciones de la sociedad cristiana -y con la ética hipocrática de la medicina- necesitan recurrir a una habilidosa manipulación de las ideas. Esto exige, a su vez, el uso de palabras trucadas. La adulteración taimada de las definiciones (las redefiniciones tácticas) y la difusión de neologismos acolchados permiten la introducción atraumática de nuevas actitudes y conductas que, siendo intrínsecamente perversas y tenidas hasta entonces como comportamientos repugnantes o inmorales, se revisten de una apariencia de dignidad, se ponen de moda y terminan por imponerse como normas de ética civil.

La entrada y difusión del aborto quirúrgico en la sociedad ha sido posible gracias no sólo a la legislación permisiva, sino también a la tecnología publicitaria de las fórmulas socialmente persuasivas, que lo dignifican, a la vez que manchan a los que se oponen a él. La naturaleza malvada del aborto queda anulada cuando el hecho de destruir una vida humana queda ocultado bajo el velo de expresiones nuevas e inocentes, tales como microaspiración, extracción menstrual, interrupción voluntaria de la gestación, regulación menstrual, píldora mensual. Se considera inadecuado y de mal gusto hablar, en relación con el aborto, de matar, asesinar o destruir seres humanos. Tal terminología indica, se dice, que no se han captado los valores de la autonomía individual, de la libertad de elección, del control demográfico, de la ecología.

La introducción y difusión del aborto químico en la sociedad de hoy necesita también de una terminología adecuada. Etienne-Emile Baulieu, el inventor de la píldora abortiva, ha acuñado el término específico contragestión para designar tácticamente el aborto inducido por la RU 486. El nuevo término viene exigido por dos razones: una es la conveniencia de que no se haga, al tratar de la RU 486, la más mínima referencia al aborto; la otra es que se quiere destacar que esa píldora no constituye, por el hecho de ser abortiva, una novedad en el campo del control de los nacimientos.

El mismo Baulieu ha subrayado que "muchos procedimientos usados para el control de la fertilidad" no son en realidad anticonceptivos, sino abortivos: es el caso del dispositivo intrauterino, de la contracepción mediante gestágenos o de la llamada "píldora del día siguiente". "De hecho -añade Baulieu-, la interrupción posterior a la fecundación, que tendría que ser considerada como abortiva, es algo que está a la orden del día". Así que, según él, "el empleo, al tratar del aborto, de palabras como 'asesinato' o 'matar' sólo sirve para oscurecer los términos reales de un problema que sólo tiene que ver con la salud. Por esta razón hemos propuesto el término 'contragestión', una contracción de 'contra-gestación', para designar con él la mayoría de los métodos de control de la fertilidad. Es de esperar que el nuevo término sirva para evitar que el debate se desvirtúe".

Es patente la intención de amoralizar, de colocar en un terreno éticamente neutro, la transmisión de la vida humana, y de reducirla a pura biología. El aborto químico queda desconectado de cualquier implicación moral. Queda sometido a las leyes civiles que regulan la práctica del aborto y a la política sanitaria de la eficiencia técnica y del control demográfico. Se declara perversa, o al menos intencionadamente oscurecedora y de mal gusto, la utilización, al tratar del aborto, de expresiones -asesinato, matar- dotadas de contenido moral. El término contragestión, que es la contracción trucada para robar sentido semiológico a la original contragestación, no sólo es atraumático: es anestesiador de la conciencia moral, pues ya no despierta una asociación de ideas con el proceso de transmitir la vida y con el papel que en él desempeña la mujer, sino sólo con la administración general de los asuntos.

Baulieu lo ha dicho claramente: "Mi propósito es eliminar la palabra 'aborto',porque esa palabra es tan traumática como el hecho mismo del aborto". En el fondo, el proyecto ideológico que subyace a la implantación social del aborto farmacológico es acabar con la noción misma de aborto. El objetivo a medio plazo es que ya no se hable de él, que para nombrarlo se usen palabras nuevas, inocentes, sin resonancias morales. Esas palabras habrán desculpabilizado al aborto, lo habrán neutralizado moralmente. La apariencia medicamentosa lo convertirá subjetivamente en una acción promotora de la salud. En poco tiempo, el uso de la píldora contragestativa habrá trivializado el aborto, que se convertirá, individual y colectivamente, bajo la acción de la propaganda, en un acto virtuoso de civilidad, de responsabilidad demográfica y sociofamiliar.

Se cierra así el proceso que J. Pieper había asignado a la manipulación del lenguaje moral. Decía Pieper: "¿Por qué no han de existir en un mundo descristianizado unas leyes lingüísticas demoníacas, merced a las cuales lo bueno le parezca al hombre en el lenguaje como algo ridículo?" Ahora, esas mismas leyes hacen aparecer el crimen como algo laudable, la muerte del inocente como un acto de virtud contragestativa.

Las complicaciones de la píldora abortiva

El uso principal que se ha hecho hasta ahora de la RU 486, y su efecto más estudiado, es el de inductor del aborto precoz. Cuando se administra sola, la tasa de éxitos es demasiado baja: induce abortos completos en el 15% de las mujeres, cuando se utiliza dentro de las cinco primeras semanas sin menstruación; pero la tasa de fallos sube a más del 60% cuando se administra a las nueve semanas.

La Ru 486 provoca un aumento de la sensibilidad del útero a otros agentes inductores del aborto: las prostaglandinas. Cuando se usan combinadamente la RU 486 y una prostaglandina, se logra el aborto completo en la mayoría de la mujeres. Pero este tratamiento se acompaña de efectos colaterales de diferente importancia: dolor, que exige analgesia, durante la expulsión del feto; hemorragia, que por término medio es de 80 ml y de una a dos semanas de duración. Están en estudio y en fase de ensayo clínico nuevas combinaciones de RU 486 con prostaglandinas, a fin de atenuar estos efectos indeseados.

En Francia, los abortos inducidos con la combinación de RU 486 y prostaglandina fueron 45.000 en total hasta mayo de 1990. Ese año se realizaban unos mil por semana, lo que significa que esta técnica se aplica en uno de cada tres o cuatro abortos. Las gestaciones han de ser de menos de siete semanas de duración. Se exige a las mujeres que consientan en someterse a un aborto quirúrgico en caso de que fracase el tratamiento o se produzcan hemorragias importantes. El aborto con RU 486 está sometido a una regulación administrativa y epidemiológica bastante rigurosa.

No es fácil hacer una evaluación ponderada de los datos relativos a las complicaciones asociadas al aborto mediante RU 486, pues esos datos son presentados con cierta parcialidad debida a la polarización de opiniones que se está manifestando entre los ginecólogos, divididos en partidarios del aborto farmacológico y partidarios del aborto quirúrgico. Unos dicen que sólo se han presentado dos casos de complicaciones graves entre 30.000 abortos inducidos por RU 486; otros tasan las complicaciones graves en el 5 por mil de los casos. Aparece hemorragia importante en el 10% de las mujeres tratadas, de las que una de cada cien necesita transfusión. Entre el 5 y el 20% de los casos se produce retención del feto, y en ellos es necesaria la evacuación quirúrgica. En abril pasado murió en Francia una mujer de 31 años, fumadora, a consecuencia de un aborto mediante RU 486. La reacción del Ministerio de Sanidad francés fue prohibir la administración de la píldora a las mujeres fumadoras y a las de más de 35 años. Esta decisión carece de base científica, ya que se desconoce si la edad o el tabaco influyeron en el fallecimiento.

Las conclusiones alcanzadas hasta ahora exigen que el aborto precoz con RU 486 se haga siempre bajo control médico, ya que es necesario atender las frecuentes complicaciones. Estas han impedido hasta ahora la libre comercialización de la RU 486 y, con ella, la posibilidad del aborto casero. Las mismas complicaciones, la necesidad de un control ecográfico posterior para comprobar que el aborto ha sido completo, hacen que la RU 486 no pueda ser empleada en países de escasos recursos humanos médicos, con contra de los deseos de algunos que veían en ella el método ideal para el aborto en el Tercer Mundo.

Como ya se ha indicado arriba, hay un enfrentamiento entre los partidarios del aborto quirúrgico y los del farmacológico. Esta polémica no se refiere en exclusiva a ofrecer un mejor servicio a las mujeres que quieren abortar, sino que tiene que ver con la lucha por la supremacía en la industria del aborto. Se ha dicho que la RU 486 represente un progreso técnico en un campo en el que no hacía ninguna falta. Las complicaciones del aborto por RU 486 son causa de que las mujeres pierdan jornadas laborales y deban acudir al hospital. Desde el punto de vista económico, aun descontando el costo de la RU 486, el aborto farmacológico no parece tener ventajas sobre el aborto quirúrgico. Curiosamente, un proyecto internacional, patrocinado por la Organización Mundial de la Salud, ha estudiado el modo de combinar RU 486 con aborto quirúrgico y ha demostrado que la RU 486 proporciona una buena preparación del cuello uterino para la práctica del aborto por aspiración.

En Francia se investiga la muerte de una mujer que tomó la píldora abortiva

El Ministerio de Sanidad francés ha abierto una investigación sobra la muerte de una mujer de 31 años en el transcurso de un proceso de aborto mediante la píldora RU 486. La causa inmediata del fallecimiento fue un accidente cardiovascular. Se cree que éste fue provocado, a su vez, por la prostaglandina, que complementa la acción de la píldora. Una vez que la RU 486 produce el aborto, se administra prostaglandina para lograr la expulsión del embrión, que de otro modo tendría que ser extraído por métodos quirúrgicos (lo que , aun usando prostaglandina, es necesario en algunos casos). La mujer fallecida fumaba mucho, lo cual podría haber aumentado el riesgo inherente a este sistema de aborto.

El reciente fallecimiento ha suscitado dudas sobre la seguridad de este procedimiento abortivo. El Ministerio reexaminará el modo de empleo aprobado para la RU 486.

Contiene Mifepristone, un antagonista de la progesterona sintetizado químicamente. RU son las iniciales del laboratorio francés que lo fabrica, la Roussel-Uclaf, y 486 es el número de la molécula sintetizada. La acción del RU-486 se basa en la competición reversible con los receptores de progesterona, produciendo un aborto químico al bloquear la acción de la progesterona, que es una hormona necesaria para la anidación y el desarrollo del embarazo. Como consecuencia, involuciona el endometrio, se bloquea su actividad secretora, aumentan las contracciones del útero, se relaja el cervix, involuciona el cuerpo lúteo por falta de HGC, cesa la secreción de progesterona, y finalmente se reproduce una menstruación a las 24-48 horas de administrar la RU-486, con lo que se desprende el endometrio con el embrión. Sólo es efectiva antes de las seis semanas de la concepción (13 días después de la regla prevista), por lo que su aplicación es limitada, ya que las pruebas de embarazo se hacen después de este plazo. Son embargo, asociada a prostaglandinas es eficaz hasta tres semanas después de la falta de menstruación [1] .

La dosis adecuada es 600 mg., que se administran en cuatro comprimidos durante cuatro días [2] y a las 36-48 horas se administra una pequeña dosis de Prostaglandinas (PG) en forma de inyección o de óvulo vaginal, que aumenta la frecuencia y la intensidad de las contracciones uterinas para la expulsión del embrión, siendo necesario como mínimo ese intervalo para sensibilizar el músculo uterino a las prostaglandinas. Al cabo de dos semanas es necesario comprobar mediante ecografías si se ha producido el aborto y la expulsión del embrión. Las PG favorecen la no implantación y expulsión del embrión por aumento de las contracciones, pero también proporcionalmente a la dosis, aumenta la duración de las hemorragias y la intensidad de los dolores abdominales. Hay también riesgo de complicaciones cardíacas con las PG, por lo que se debe tener mucho cuidado si presentan enfermedades cardíacas o hay riesgos de padecerlas, como en las fumadoras. La RU-486 por sí sola es eficaz en un 85% de los casos y hay un 20% de fracasos en la expulsión, que requieren el aspirado quirúrgico, ya que el tejido humano retenido puede provocar infecciones. Sin embargo, asociado a PG aumenta la eficacia al 96%, se produce la expulsión del embrión en un 86% de los casos, y es eficaz hasta 3 semanas después de la falta de menstruación.

Los efectos secundarios exigen que se administre sólo con vigilancia hospitalaria, ya que en un 14% de los casos con hemorragias intensas y prolongadas (hasta doce días) que pueden requerir la intervención quirúrgica o transfusiones de sangre. Pueden aparecer dolores abdominales intensos, intolerancias digestivas, vómitos y astenia. Hay probabilidad de malformaciones en los fetos sobrevivientes. En el número seis de la revista Nature, de octubre de 1987, se ha publicado el primer caso de un niño francés nacido con graves deformaciones físicas por la RU 486, que resistió al producto y la madre no quiso abortarlo por otros métodos. Es el primer fármaco que se comercializa con posibilidad de malformaciones. Por eso en Francia, que es el único país donde se permite, sólo se emplea en hospitales con un control estricto. Sin embargo, la Roussel-Uclaf quiere introducirlo en el tercer mundo como anticonceptivo para cubrir gastos y diciendo que es un regulador de la menstruación.

El producto fue descubierto en abril de 1980 por el Prof. Etienne-Emile Baulieu, especialista en esteroides y director de la unidad U-33 del INSERM. En octubre de 1981 fue ensayado en el Hospital Clínico de Ginebra en 11 voluntarias, en las que en 9 de ellas se obtuvo expulsión del embrión. Luego se hicieron ensayos con diferentes dosis, y en 1986 se hizo el primer ensayo a gran escala en el Hospital Bicetre de París, logrando interrumpir 85 embarazos de un total de 100 pacientes y la expulsión del embrión en 80. La siguiente experiencia fue realizada en 1987 en Los Angeles (USA), consiguiendo un 90% de "éxitos", demostrando que la eficacia aumentaba cuanto más pronto se administraba. En un estudio de marzo de 1990 realizado con 2115 mujeres, se ha establecido la eficacia del 96%, con expulsión en el 86%, hemorragias intensas en un 5%, con una duración media del sangrado de nueve días. En 1988 se realizó un estudio experimental encargado por el gobierno español al Servicio de Ginecología del Hospital General de Valencia, obteniéndose un 76% de abortos con expulsión del embrión, 12% de interrupciones del embarazo sin expulsión de embrión y un 12% de continuaciones del embarazo, que fueron interrumpidos por medios quirúrgicos. No se encontraron hemorragias muy graves, aunque si prolongadas y hubo intolerancias digestivas, vómitos y cansancio. Es interesante en el estudio español, la constatación de que las afectadas que voluntariamente ingirieron el producto, presentaron un mayor sentimiento de culpabilidad de lo normal, quizá por el hecho de tomar ella directamente la sustancia, lo que supone un acto más culpabilizador para la persona que el aborto quirúrgico, en donde el médico es el ejecutor y el cómplice del acto.

Su comercialización se ha prohibido en la República Federal Alemana, en Estados Unidos y el único país que lo ha permitido es Francia, aunque sólo en hospitales por el peligro de hemorragias y malformaciones en los fetos sobrevivientes. El Gobierno francés tiene el 36,25% de las acciones del laboratorio Roussel-Uclaf y después de haberlo aprobado el 23 de septiembre de 1988, el 26 de octubre, el presidente del laboratorio anunciaba la supresión de la distribución del RU 486 ante las amenazas de boicot y la polémica desencadenada, pero a los dos días el ministro francés de Sanidad, el socialista Claude Evin, lo declaró (28.X.1988) de interés para la salud pública e invitó a la Roussel a que lo comercializara. A las cinco horas se aceptaba la sugerencia en un comunicado, lo que indica que es una maniobra para hacer recaer la responsabilidad en el gobierno. El aborto químico se presenta como la gran alternativa al aborto quirúrgico, que servirá cuando se perfeccione, para eliminar farmacológicamente al hijo no querido del seno materno en el propio hogar, como la aspirina que elimina una molesta cefalea, evitándose la intervención quirúrgica, la hospitalización y la anestesia. El aborto se produce rápidamente en unas pocas horas, es cómodo ya que basta tomarse las píldoras y el resultado externo es como una menstruación, es barato y podrá ser a cargo de la Seguridad Social al ser comprimidos, es limpio al no ser necesaria una sangrienta intervención quirúrgica, es privado al no trascender, y es indistinguible de un aborto espontáneo.

Lo negativo es que puede producir la banalización del aborto a nivel casero, matando al embrión y perdiendo la conciencia del hecho, ya que no impresiona, no es una carnicería ya que no se pasa por el quirófano, no se desarrollan sentimentalismos, ya que aparentemente se tiene otra menstruación, aunque en realidad se está eliminando el embrión tirando de la cadena. SE está tratando de introducir términos que no suenen a aborto y sustituyan al de píldora abortiva. Así se habla de inductor de la menstruación o de Sistema de Regulación de la Natalidad. El genetista francés Jérome Lejeune lo ha definido como "el primer pesticida antihumano". Su uso hará innecesario montar centros de planificación familiar abortivos, evitará tener que enfrentarse a los médicos por su masiva negación ante el aborto, ya que es comprensible que los médicos no quieran mancharse las manos con sangre inocente. Además se resuelve el problema de la gratuidad del aborto, ya que como un medicamento será costeado por la Seguridad Social.

NOTAS

[1] Cabrol D., Bouvier D., Yvoire M., Mermet E., Cedard L., Sureau C., Baulieu E. E. "Introduction of lavour with mefeprostone after intrauterine fetal death". Lancet, 2:1019, 1985.
Couzinet B., LeStrat N., Ulmann A., Baulieu E.E., Schaison G. "Termination of early pregnancy by progesterone antagonist RU 486 (mifepristone)". New Eng. J. Med., 315:1535-1570, 1986.
Shoupe D., Mishell D.R. Jr., Crener P.F., Spitz I.M. "Pregnancy termination whit a high and medium dosage regimen of RU-486". Contraception, 33: 455-461, 1986.
Mishell D.R. Jr., Shoupe D., Brener P.F., et all. "Termination of early gestation with the antiprogestin steroid RU-486: Medium versus low dese". Contraception, 35: 307-321, 1987.

[2] Información Terapéutica de la Seguridad Social. Vol. 10, nº 4, 1986.

 

«No hay más leña que la que arde». El «preservativo» reduce el contagio de sida sólo en el 69% de los casos.

 

Dr. Justo Aznar Lucea, Profesor titular de Medicina Universidad de Valencia, España

Como era de esperar, y ha ocurrido en precedentes ocasiones, las declaraciones de un obispo, en este caso del cardenal arzobispo de Barcelona monseñor Carles, sobre la prevención del sida, han desencadenado una contestación que se ha caracterizado por su inusitada vehemencia. Pero, como no era de esperar, en esta ocasión también el Ministerio de Sanidad ha elevado su voz para tratar de descalificar lo manifestado por el purpurado catalán.

Sin embargo, a mi juicio, las declaraciones de monseñor Carles no han hecho sino recordar lo que las autoridades sanitarias más cualificadas manifiestan sobre este tema. En efecto, el Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades Infecciosas de Atlanta (CDC), el más importante organismo médico sobre transmisión de enfermedades infecciosas, afirma: La abstinencia y las relaciones sexuales con una pareja sana son las únicas estrategias absolutamente seguras para evitar el sida. El adecuado uso del condón en cada acto sexual puede reducir, pero no eliminar el riesgo de transmisión de enfermedades sexuales.

Querría saber qué diferencia existe entre esta declaración y lo manifestado por el arzobispo de Barcelona. Comento otra declaración, en este caso de Population Reports, que, por ser una revista específicamente encaminada a promover la planificación familiar, puede avalar más, si cabe, lo que afirma, y que transcribo textualmente: La abstinencia, o una relación sexual mutuamente fiel con un compañero no infectado, es la única manera segura de evitar la transmisión del sida. Los condones ofrecen una buena protección, pero no perfecta. Esta cita procede de un número monográfico de Population Reports, dedicado a promover la utilización del preservativo.

Añado un dato más. En el mayor análisis realizado (Soc. Sci. Med. 36, 1635, 1993) para valorar el poder protector del preservativo en la transmisión del sida, se afirma que éste reduce la posibilidad de contagio en un 69,9% .

Finalmente, el dato más objetivo, que indica la insuficiencia de los medios propuestos por los distintos y sucesivos Ministerios de Sanidad de nuestro país para prevenir la transmisión del sida, es la expansión del contagio heterosexual. El contagio por esta vía, sobre la que más específicamente tienden estas campañas de promoción del preservativo, ha pasado a ser, de un 3% en 1998, a un 4,5% en 1991, un 12,8% en 1995, un 17,5% en 1996, y un 18% en 1997. Pero incluso hay un dato más significativo, y es que en 1997, de las mujeres que se contagiaron por el virus HIV, un 34% lo hicieron por vía heterosexual.

Estimo que las declaraciones del cardenal están dentro de la línea científicamente más correcta para detener la expansión del sida, y que se podría resumir así: para evitar con seguridad el contagio, abstinencia, o relaciones sexuales con persona sana. Para los que quieran tener relaciones sexuales promiscuas, el preservativo reduce significativamente las posibilidades de contagio, pero no las elimina. No hay más leña que la que arde.

 

Eres el amor de mi vida

escrito por Justo Aznar.   AGEA.

De nuevo el Gobierno y también quien no es el Gobierno lanzan una campaña que atenta directamente contra los principios más elementales de la ética de la sexualidad humana. En esta ocasión propiciando la distribución gratuita de la píldora del día de después.

No voy a hablar de ella, no es el momento, únicamente quiero recordar, dejar bien sentado, que su mecanismo de acción es, en la mayoría de los casos, antiimplantatorio, y por tanto abortivo. Se diga lo que se diga, quien lo diga, como lo diga y en el medio en que lo diga, si se termina con una vida humana, si se termina con un embrión que ya ha iniciado su andadura vital, si se impide que se implante en el útero de su madre, se está cometiendo algo que se puede o no denominar aborto, no importa, pero lo indudable es que se está eliminando un ser humano inocente, terminando con su vida, y esto es lo que importa para juzgar éticamente el hecho. Y esto es lo que en la gran mayoría de las veces ocurre cuando se administra la píldora del día de después, y esto es lo que el Gobierno y quienes no son el Gobierno deberían hacer saber a los jóvenes a los que quieren suministrar gratuitamente dicha píldora.

Pero no es recordar esto el motivo de este artículo. Su objetivo es reflexionar sobre los programas de educación sexual que el Gobierno y quien no es el Gobierno están realizando o van a realizar con motivo de su campaña para promocionar el uso gratuito de la píldora del día siguiente. Según se puede comprobar a través de los medios de comunicación social, estas campañas van dirigidas únicamente a instruir sobre la anatomía y fisiología de los órganos sexuales, a detallar que medios existen para impedir un embarazo y cómo usarlos, a promocionar el placer del adolescente, como un objetivo fundamental de su vida. Pero de educación en el amor, que yo sepa, nada, nada de nada.

Sin duda, comentar algunas de las anteriores cosas puede ser conveniente, pero siempre cuando vayan orientadas a ayudar a nuestros jóvenes a conocer y valorar, sobre todo valorar, la sexualidad como una parte fundamental del amor humano. No como algo que se usa y se tira.

Para ello, sin duda, habría que empezar por hablar a los jóvenes usuarios de la píldora del día de después, muchos de los cuales aún no han empezado su vida en pareja, del valor que tiene la fidelidad, incluso la fidelidad a esa persona aún desconocida que va a ser su compañera/o a lo largo de su vida. Puedo serte fiel antes de conocerte, y eso me ayudará a serte fiel cuando te conozca. Para educar en la fidelidad, valor que nadie creo que se atreva a poner en duda, hay que empezar por educar a ser fieles ya antes del matrimonio.

Habría que transmitir a los jóvenes la grandeza de poder afirmar, puedo decirte que soy tuyo/a, porque no he sido de nadie más. Me he conservado todo/a para ti. Te amo tanto, que mi mayor gozo es darte un cuerpo que no he compartido con nadie. Habría que decirles lo que significa esperar hasta el matrimonio para unir de forma definitiva sus cuerpos y sus almas. La grandeza de esa espera, y las inigualables sensaciones que una pareja que así actúa tiene cuando pronuncia su sí ante el altar. ¡Qué pena que los jóvenes usuarios de la píldora del día después no disfruten de la temblorosa entrega por la que dos personas enamoradas unen sus cuerpos para no separarse más!

Hay que mostrar a nuestros jóvenes el valor del amor adolescente, pero también habría que enseñarles el valor del amor adulto. Habría que decirles que se puede marchitar el cuerpo, pero que no se marchita el alma. Habría que hacerles ver que las lentillas no son capaces de disminuir la luz de una mirada enamorada. Habría que contarles, ahora, que para disfrutar durante toda su vida de un amor que no se agoste hay que prepararse desde la adolescencia y la juventud, y eso no tiene nada que ver con las relaciones sexuales que se están proponiendo, ni con el uso de una píldora que lo único que persigue es una genitalidad sin sobresaltos.

Ciertamente muchas veces se reduce el amor a las sensaciones que de él se tiene en la juventud. Pero yo he de decir que, después de haberlas vivido, no sé qué es más hermosa: si la primavera o el otoño. Sin duda, las dos estaciones de la vida tienen algo inimaginablemente bello si se sabe admirar. Pero para poder hacerlo hay que prepararse y esto empieza con la educación del amor desde la adolescencia, desde la juventud.

Me gustaría decirles a los jóvenes lo que significa poder decir a tu pareja, tras una prolongada convivencia, muchas veces construida sobre un amor no exento de dificultades, eres el amor de mi vida, lo has sido siempre, lo eras antes de conocerte y espero que lo seguirás siendo hasta que la muerte nos separe, y ni aun después, pues creo que nuestro amor nació eterno y durará eternamente.

 

¿Quién se ocupa de los adolescentes?

escrito por Carlota Sedeño. - AGEA Málaga   


La problemática de los adolescentes ha llegado a ser algo verdaderamente preocupante para familias y centros de enseñanza. La desorientación que existe y las llamadas que reciben al simple consumo sexual han desembocado en conductas alarmantes.


Existe toda una jerga juvenil en la que se habla de "rollo" y "enrollarse" y que describe una relación entre adolescentes basadas en el besuqueo lascivo sin querer llegar a nada más. Al día siguiente, "si te he visto no me acuerdo". Se acepta que "enrollarse" es un escalón anterior a salir. Y salir tiene, como determinados productos alimenticios, fecha de caducidad prevista. Y así una y otra, y todas las relaciones que tercien. Cualquiera que conozca un poco el mundo de la enseñanza secundaria sabe que este fenómeno tiene dimensiones de epidemias.

¿Quién se ocupa de la educación afectiva de chicos y chicas sin experiencia y sin resortes morales de ningún tipo? Es impresionante comprobar que una gran parte de los padres no se ocupan de este tema. Si confían en el ámbito escolar han de saber que allí no se suele proporcionar otra visión que biológica y toda la información sobre los recursos de lo que algunos llaman fontanería genital. El resultado es desolador, hay un desamparo afectivo y moral de miles de adolescentes.

Estas conductas suelen conducir al final a una frustración psicológica y sentimental con una frustración psicológica y sentimental con un cierto poso de amargura y sensación de estar de vuelta de todo; dan lugar a personas sin ilusión, sin ideales, a jóvenes "viejos". La conclusión es que, cuando pasan los años, se encuentran con el más asombroso vacío: un vago sentimentalismo sin profundidad y un montón de "experiencias" que han desarbolado la sensibilidad. No es de extrañar que este tipo de personas que ha generado nuestra sociedad lleguen al matrimonio y fracasen. ¿Qué proyecto pueden tener vida en común? Simplemente, van a "lo que salga"...

La educación afectiva debe comenzar desde pequeños y en la casa, hay que adelantarse con delicadeza a la natural curiosidad. Y los padres deben saber que la educación afectiva, sexual y moral de los hijos ha de darse teniendo muy claro que se van a desenvolver en un medio hostil.

La vida familiar sana requiere espíritu de sacrificio por parte de los padres pero no se conoce otro remedio para evitar que la riada se lleve a los hijos al cumplir determinada edad. Hay que educar la inteligencia y la voluntad, darles armas para que sepan sobrevivir en medio de la comunicación. No se puede aceptar que Hollywood eduque afectivamente, ni que impere moda "Ragazza", ni determinadas canciones, ni provocativos anuncios.

Cuando se puso de moda la canción de "corazón partío" de Alejandro Sanz, pudo comprobarse como niños de educación infantil (3-4años) conocían la letra de la canción, tarareaban con su lengua de trapo: "¿quién me va a entregar sus emociones? ¿quién me va pedir que nunca le abandone? ¿quién me va a tapar esta noche si hace frío? ¿quién me va a curar el corazón partio?" ¿Se puede uno extrañar de lo que seguirá a continuación con 10, 13, 15 años?

Es lógico lo anterior si se pasan horas y horas viendo la televisión, escuchando la radio y determinada música. No estaría nada de más que los padres se preocupen de saber qué leen, qué oyen, y qué ven sus hijos. Los chicos reciben en la actualidad más ejemplos negativos que positivos. Los padres deben empeñarse en ir contracorriente, asumir el cansancio de esta esforzada educación

 

No siempre es fácil distinguir lo que es cariño de lo que es ganas de placer.

A veces es muy claro. Otras, no tanto. En cualquier caso, en la medida en que se reduzca a simple hambre de placer, se está usando a la otra persona. Y eso no puede ser bueno para ninguno de los dos. Cuando se usa a otra persona, no se la ama, ni siquiera se la respeta, porque se utiliza y se rebaja su intimidad personal.

 

¿Por qué la sexualidad es un asunto muy importante???

La sexualidad es un impulso genérico entre un macho y hembra de cualquier especie. El amor entre un hombre y una mujer, en cambio, busca la máxima individualización.

Y para que el cuerpo sea expresión e instrumento de ese amor individualizado, es necesario dominar el cuerpo de modo que no quede subyugado por el placer inmediato y egoísta, sino que actúe al servicio del amor.

Porque, si no se educa bien la propia afectividad, es fácil que, en el momento en que tendría que brotar un amor limpio, se imponga la fuerza del egoísmo sexual.

 

Yo creo que en las relaciones basta con tener las ideas claras...?

En el amor, como sucede en cualquier deporte, o en la mayoría de las habilidades profesionales, o en tantas otras cosas, si no hay suficiente práctica y entrenamiento, las cosas salen mal.

Para expresar bien cualquier cosa con un poco de gracia conviene entrenarse, cultivarse un poco. Cuando una persona no lo hace, le resulta difícil expresar lo que desea. Siente la frustración de no poder comunicar lo que tiene dentro, de no poder realizar sus ilusiones. Y eso sucede tanto al expresarse verbalmente como al expresar el amor. Si no educamos nuestra capacidad de amar y de entregarnos por entero, en lugar de expresar amor nos comportaremos de forma ruda, como sucede a quien no sabe hablar o no sabe comer.

 

Es importante educar mi sexualidad???

Muchos limitan la educación sexual a la información sobre el funcionamiento de la fisiología o la higiene de la sexualidad. Son cosas indudablemente necesarias, pero no las más importantes, y además son cosas que casi todos hoy saben ya de sobra.

Si no se logra esa educación de los impulsos, la sexualidad, como cualquier otra apetencia corporal, actuará a nivel simplemente biológico, y entonces será fácilmente presa del egoísmo típico de cualquier apetencia corporal.

Necesitamos una mirada y una imaginación entrenadas en considerar a las personas como tales, no como objetos de apetencia sexual. cuando en la infancia o la adolescencia se introduce a las personas a un ambiente de frecuente incitación sexual, se comete un grave daño contra la afectividad de esas personas.

Los primeros movimientos e inclinaciones sexuales, cuando aún no están corrompidos, tienen un trasfondo de entusiasmo de amor puro de juventud. En palabras de Jordi Serra, “no se les maltrata atándolos con una cadena, pero se les esclaviza sumergiéndoles en un mundo irreal”.

 

Pero...el deseo sexual no es malo.

Ya hemos dicho que el deseo sexual no es malo de por sí, ni mucho menos. El mal uso del sexo es una deformación de la legítima apetencia sexual humana.

La sexualidad bien vivida es algo estupendo, pero fuera de sus límites naturales es algo realmente peligroso: igual que es estupendo hacer fuego un día de invierno en la chimenea, pero es peligroso encenderlo encima de la moqueta o del sofá.

Decir “somos humanos”, en ese sentido, conduce a un lenguaje equívoco:

=> He estado viendo una película porno cuando mi mujer estaba fuera. ¿Qué quieres que te diga...? Somos humanos.

=> Mi novio me dice... lo que dicen todos. Que si es verdad que le quiero, que se lo demuestre. Que “eso” es necesario para el conocimiento mutuo. Que es muy importante para enamorarse de una persona “saber cómo funciona en eso”. Somos humanos.

=> La otra noche, en un congreso en otra ciudad, coincidí en el hotel con una rubia encantadora. Todo el mundo lo hace. Somos humanos.

=> Muchas revistas traen algunas páginas un poco fuertes. Las lee todo el mundo. Es verdad que son bastante morbosas, pero me gusta estar en lo que pasa y en lo que se ve en la sociedad de hoy. Somos humanos.

Algunos dicen que es imposible vivir hoy sin concederse de vez en cuando “un respiro” en cuestión de sexo. Parece una forma poco razonable de justificarse. Además, con ese planteamiento, a esas personas no debería molestarles que se dudara de la honestidad de sus padres, de su mujer, o de su marido. Considerar la infidelidad como un simple capricho que no se puede dejar es una triste forma de engañarse.

 

Muchos dicen que nadie puede dictarles lo que tienen que hacer con su sexualidad. Que para ellos “vale todo”.

Como ha escrito Mikel Gotzon Santamaría, si una persona le dice a otra que le ama, el mismo lenguaje supone que en esa expresión hay un “para siempre”. No tendría mucho sentido que dijera: “Te amo, pero probablemente ese amor solo me durará unos meses, o unos años, mientras sigas siendo simpática y complaciente, o no encuentre otra mejor, o no te pongas fea con la edad.”

Un “te amo” que implicara “solo por un tiempo” no sería una verdadera declaración de amor. Es, más bien, un “me gustas, me apeteces, me lo paso bien contigo, pero no estoy dispuesto a entregarme por entero a ti, ni a entregarte mi vida”.

 

Me parece un ideal atractivo, pero la gente joven desea tener relaciones sexuales cuanto antes, y pocos serán capaces de aguantar.

Me parece que no es así. Y creo que pensar eso es menospreciarles un poco. A la gente joven le da rabia, y con razón, que los adultos les consideren incapaces de plantearse metas elevadas. No rehúyen la exigencia, sino que más bien la esperan.

La sexualidad fuera de su debido contexto responde a un impulso instintivo, que se inflama súbitamente y luego se apaga enseguida. Es una llamarada tan intensa como fugaz, que apenas deja nada tras de sí, y que con facilidad conduce a un círculo angosto de erotismo que, en su búsqueda siempre insatisfecha, considera que otros conceptos más elevados del amor son una simple ensoñación, cuando no un tabú o algo propio de reprimidos.

 

Pero el atractivo del sexo es muy fuerte y la gente quiere hacer uso de él libremente.

Como ha escrito José Antonio Marina, la libertad es la adecuada gestión de las ganas, y unas veces habrá que seguirlas, pero otras no. El deseo es ciertamente un motivo para actuar, pero solo el deseo inteligente es una razón para actuar.

Cualquiera puede hoy encontrar sexo con bastante facilidad. No requiere especial talento ni habilidad. No es algo que haga a nadie más hombre ni más mujer. Lo difícil, lo valioso, es encontrar un hombre o una mujer que se hayan guardado para quien un día será su marido o su mujer. Una persona normal que haya sabido esperar, sin miedos, sin fantasmas. “Una persona que, simplemente, se guardó para mí. Sí. Exactamente eso es lo que busco. ¿Cómo lo lograste?”

 

Otros tienen miedo de perder a su novio o su novia si no acceden a tener relaciones sexuales. Si el otro les dice que “todos lo hacen”, o “si me quieres, demuéstramelo”, no encuentran argumentos para negarse.

Debe plantearse al revés. Si hay amor, con la espera pasará la prueba de su rectitud. Si te quiere de verdad, no lo perderás, sino que adquirirá una estima mayor por ti. Verá que no te entregas a cualquiera, sino que te guardas para quien vaya a ser el padre o la madre de tus hijos.

 

¿Por qué la Iglesia católica parece empeñada en que todo el mundo tenga “los hijos que Dios le mande”?

La Iglesia católica no sostiene la idea de una fecundidad a toda costa. La Iglesia promueve la generosidad que supone formar una familia numerosa. Como es lógico, cuando hay serios motivos para no procrear, o para espaciar los nacimientos, esa opción es lícita.

 

Pero si lo que se persigue es no quedarse embarazada..., ¿qué más da utilizar métodos naturales o artificiales?

Si se emplearan los métodos naturales con una finalidad exclusivamente antinatalista y sin suficiente motivo, en tales casos sería ciertamente difícil distinguirlos de los medios artificiales Los medios artificiales se dirigen siempre a quitar su capacidad procreadora. En cambio, los métodos naturales,respetan la naturaleza propia de la sexualidad y de sus ritmos biológicos. No se trata, pues, de una simple diversidad de métodos, sino de una diferencia ética de comportamiento.

 

Pero los métodos naturales fallan...

Hace tiempo que eso ya no es así. La anticoncepción química o instrumental falla tanto o más, aunque se diga mucho menos, quizá porque mueve grandes intereses comerciales (no hay que olvidar que los métodos naturales ponen en peligro los fabulosos ingresos que produce la industria de la anticoncepción). Una prueba de que los métodos artificiales también fallan es la insistencia en el aborto o la píldora del día después para los casos en que el preservativo o la píldora anticonceptiva no han producido el efecto deseado.