La dictadura vietnamita impone a los ciudadanos un control demográfico asesino. Nuestro sistema económico y político también. Es hipócrita rasgarse las vestiduras con el aborto y no luchar para acabar con sus causas.
Estamos asistiendo desde hace meses al crecimiento imparable del paro en España de forma mucho más dramática que en el resto de Europa, que se mantiene en el 7.3%, incluso en Alemania se ha reducido durante 2008.