Un sacerdote debe ser... PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 3
MaloBueno 
martes, 11 de mayo de 2010

Imagen de muestra

Muy grande y, a la vez, muy pequeño, 

de espíritu noble, como si llevara sangre real, 

y senciallo como un labriego, 

héroe, por haber triunfado de sí mismo, 

y hombre que llegó a luchar contra Dios, 

fuente inagotable de santidad 

y pecador a quien Dios perdonó, 

señor de sus propios deseos 

y servidor de los débiles y vacilantes,

uno que jamás se doblegó ante los poderosos

y se inclina, no obstante, ante los más pequeños,

dócil discípulo de su maestro 

y caudillo de valerosos combatientes,

pordiosero de manos suplicantes

y mensajero de distribuye oro a manos llenas,

animoso soldado en el campo de batalla

 

 

y madre tierna a la cabecera del enfermo, 

anciano por la prudencia de sus consejos

y niño por su confianza en los demás,

alguien que aspira siempre a lo más alto

y amante de lo más humilde...

Hecho para la alegría,

acostumbrado al sufrimiento,

ajeno a la envidia,

transparente en sus pensamientos,

sincero en sus palabras,

amigo de la paz,

enemigo de la pereza,

seguro de si mismo

"COMPLETAMENTE DISTINTO DE MI"

El Santo Cura de Ars.

 

 
< Anterior   Siguiente >